El Baño
Todo el rato mientras le bañe deseaba que me invitara a entrar con el. Le he esperado tanto y tan a la expectativa de saber que ocurriría a su regreso, que mi mente no dejaba de divagar en días de un pasado feliz que formaba la promesa de un futuro espléndido. Quizás el tiempo disipo el inmenso amor que había entre los dos. Hubo momentos en las que pensé que precisamente por esa inmensidad, ese amor salvaría cualquier obstáculo que se presentara entre ellos, pero en otros... flaquee. Ha habido veces en que la razón venció en batallas al corazón, pero el corazón es un combatiente valiente que se levanta un y otra vez. Y aunque el ejercito de la razón es feroz en las hostilidades y cuenta con guerreros firmes, muchos de ellos no conocen el honor, el corazón no se deja vencer con facilidad y va ganando cruzada tras cruzada.
En esta ocasión la batalla fue atroz, cruel, casi letal. La razón casi gana al corazón en esta lucha, esta vez la razón traía una arma demasiado poderosa. Sacudía una y otra vez al corazón con heridas que en ocasión pudieran ser mortales, pero el corazón tiene el coraje de nace del fuerza mas poderosa de todo.
El amor es ese poder. Nada puede vencerlo. Se que mi amor en ocasiones se ha dejado flaquear por el orgullo, el sentido del ridículo y otras cosas que la ha echo actuar de una manera poco sincera y que incluso pudiera ser hiriente. He hablado desde la razón, pero ellos no han podido vencer el amor que siento por el caballero que ahora reposa en esta bañera. A la espera a que a su vuelta las cosas volvieran a ser como antes, que hubiera miles de "te amo" en los actos íntimos... el orgullo vuelve a posicionarse y no deja fluir lo que realmente siento, forzando una actitud que no es real, que solo espera una señal que le pida ser la dama amorosa y dedicada que es, que quiere ser.
Amo a este Señor valiente, valeroso y merecedor de las mejores cosas de la vida. Le amo en sus errores y su debilidades ya que ellos solo le hacen mas humano. Es merecedor de cada uno de los emociones que me provoca, e independientemente de lo que el sienta por mi y pese a todos los cosas que han ocurrido entre nosotros, le amo. Mi orgullo no deja expresarlo y me muevo fría y distante ante el. Le miro aquí, desnudo en esta tina y solo quiero una pequeña señal sincera para volcar todo mi amor en el, para hacerle saber que es el hombre mas amado que se halla en todo la existencia de las cosas. Pero tengo miedo de que quizás al manifestar eso, al dejar que mis emociones fluyan el se sienta obligado a responderme de la misma manera y así me sentiría peor que perdiéndole.
Entre en la bañera con el y le toque no solo con mi piel, sino con mi alma. Pensé que pese a lo distanciado de mi actitud llegaría a saber cuanto le amo y lo que necesito para dejar que eso saliera. Pero mientras hacíamos el amor no hubo "te amo" alguno, sino un simple "te quiero" abrasador que no se interpretar.
El sigue siendo y será por mucho tiempo el dueño de mi querer, de mis ilusiones. Ojala el pudiera saber que eso es y será así pese a lo que haya dicho o pueda llegar a decir mi orgullo. Ojala supiera cuanto le amo. Ojala el aun me amara. Ojala pueda callar la razón para que se pueda oír los gritos de mi corazón.
Trisa.

SinNombre dijo
no se puede leer esto y no desear ser el hombre de la bañera. si no se da cuenta de lo que tiene puede que no merezca tenerlo.
3 Noviembre 2006 | 02:12 AM